Todo cambia. Todo termina. El budismo no enseña esto para generar tristeza — sino para liberar. Contemplar la impermanencia es una de las meditaciones más transformadoras del camino budista: cuando comprendemos profundamente que nada dura, dejamos de desperdiciar la vida en lo superficial y comenzamos a orientarla hacia lo que realmente importa.En este curso, Drubpon Otzer Rinpoche guía el estudio, contemplación y meditación de la impermanencia como antídoto al eternalismo — la ilusión de que las cosas, las personas y nosotros mismos permaneceremos siempre igual.
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